Para leer sin prisa
Mi querida Xio,
Hoy, en el Día de las Flores Amarillas, quise detenerme un momento para hacerte sentir parte de algo bonito. No quería que este Día de las Flores Amarillas lo vieras solo como espectadora. Quería que tú también tuvieras un detalle hecho especialmente para ti.
Gracias por ser una persona tan importante para mí. Gracias por tu manera de alegrarme y por esa forma tan tuya de hacer que mis días se sientan más bonitos. A veces las palabras se quedan pequeñas, pero quiero que sepas que valoro profundamente quién eres y todo lo que haces sentir a mi corazón.
Te amo, Xio. Quería que estas flores amarillas fueran una manera sencilla y sincera de recordártelo: mereces recibir cariño, sentirte celebrada y saber que hay alguien que piensa en ti con muchísimo amor.
Este detalle nace de mi gratitud por tenerte en mi vida y de las ganas de verte sonreír. Hoy no quería dejarte mirando este día desde lejos; quería hacerlo tuyo también, con palabras elegidas para ti y con todo el amor que siento.
Con todo mi amor,
Mickel
